Es un hecho irrefutable que, si seguimos a este ritmo, en poco más de diez años, más de un cuarto de la población española será mayor de 65 años.
Durante el pasado curso se registró uno de los mayores envejecimientos hasta la fecha en España, contando 125 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16 años. Además, actualmente existen más de 9 millones de jubilados, el 90% de ellos son propietarios de algún inmueble y el 65% cuenta con pensiones por debajo de los 1.300€ mensuales.
En este contexto surge la “vivienda inversa”, mediante la necesidad de las Personas Mayores de rescatar ciertos ahorros a través de sus viviendas.
Así, un propietario puede traspasar su vivienda a otra persona sin perder su derecho a vivir en ella, ya que permanece en ella como inquilino.
En el acto de formalización de la compraventa ante notario los propietarios formalizan 2 contratos:
De tal forma que éstos pasan de ser propietarios a inquilinos sin tener que abandonar su vivienda en ningún momento.
Además, para evitar que la Persona Mayor tenga que estar preocupándose del pago de las cuotas mensuales de arrendamiento, el inversor retiene en concepto de “bolsa de alquiler” aquellas cuotas que debiera pagar ésta hasta su esperanza de vida.
Una vez alcanzada la esperanza de vida, el inquilino no tendrá que hacer frente a más cuotas de alquiler, únicamente tendrá que hacerse cargo de los gastos de suministros y de la cuota ordinaria de la comunidad.
En el caso de que el vendedor decidiese dejar la vivienda antes de que se haya cumplido su esperanza de vida, se le devolvería la cantidad no consumida del importe retenido.

Para explicar el funcionamiento de la vivienda inversa de forma más gráfica, nos vamos a centrar en el ejemplo de Jacinto, un señor de 80 años cuya propiedad tiene un valor de tasación oficial de 350.000€.
Tendiendo en cuenta que la esperanza de vida de Jacinto es de 10 años y el precio del arrendamiento mensual de dicha vivienda es de 1.000€, el importe que tendría que pagar Jacinto en concepto de alquileres durante su esperanza de vida sería de 120.000€.
Por lo tanto, el día de la firma ante notario, Jacinto recibirá una cantidad neta de 230.000€: 350.000€ de precio de compra menos 120.000€ que mantendrá el inversor en concepto de “bolsa de alquiler”.
Además, si Jacinto así lo desea, podrá depositar esos 230.000€ en un seguro de renta vitalicia, de tal forma que pueda ir disponiendo mensualmente de dicha cantidad durante el resto de su vida.
Por otro lado, la vida da muchas vueltas y es posible que al cabo de un tiempo Jacinto decida abandonar la vivienda ya que prefiere irse a vivir con sus hijos, a una residencia de ancianos, etc. En este caso, Jacinto tendrá derecho a recibir por parte del inversor la parte no consumida de la “bolsa de alquiler”.
Imaginemos que esto ocurriese 5 años después de la formalización de la operación ante notario, la cantidad que le sería devuelta a Jacinto sería de 60.000€.
Llega un punto en el que es importante priorizar nuestras necesidades, comodidades y preferencias y estudiar distintas posibilidades que puedan mejorar nuestra calidad de vida.
Por tradición, lo normal siempre ha sido que las personas más mayores se desprendiesen de su propio hogar y se trasladasen a otro sitio.
Sin embargo, hoy en día existen multitud de soluciones que permiten obtener de igual forma cierta liquidez, sin llegar a perder la posesión del inmueble, teniendo en cuenta que muchas personas no quieren abandonar su vivienda.
Entre las principales ventajas de la vivienda inversa, destacan:
En definitiva, el comportamiento lógico de la sociedad hace que intentemos buscar soluciones que nos garanticen una jubilación cómoda en un futuro, así como que se la garanticen a Nuestros Mayores.
La vivienda inversa es una de las diferentes modalidades que surgen en el mercado inmobiliario para cubrir este sector.
La vivienda inversa está enfocada a asegurar el mayor importe posible a los vendedores, sin la necesidad de que éstos tengan que desprenderse de ella, mediante una fórmula flexible, eficiente y segura.
Además, cuenta con todas las garantías legales para ambas partes involucradas.