La esperanza de vida sigue subiendo cada año, afortunadamente para todos. Y con tanta vida por delante, a priori, ahora el foco no está tanto en añadir años a la vida, sino de añadir la mejor vida posible a esos años. Como dice ese eslogan de una conocida cadena de agencias de viaje, “la vida da muchas vueltas y las vueltas dan mucha vida”.
En España hay cerca de 10 millones de pensionistas, de los cuales casi la mitad cobran un importe inferior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
Por eso en los últimos años han proliferado una serie de productos financieros que permiten mantener y aumentar el poder adquisitivo de las personas mayores de 65, sin por ello perder su vivienda o bien, recibiendo una compensación en vida por el valor de la misma.
Hasta hace un par de décadas, la opción más obvia y la única consistía en vender la vivienda y destinar el monto de lo obtenido a una renta vitalicia. Con esta operación el propietario perdía tanto la posesión como el usufructo de la misma.
El pleno dominio de una vivienda se compone de dos derechos: la nuda propiedad, que es el derecho de titularidad del bien; y el usufructo, que es el derecho a su disfrute y utilización.
Para aprovechar las oportunidades que ofrece este concepto jurídico, las personas mayores de 65 años pueden vender la nuda propiedad de su vivienda, y por tanto su titularidad, pero mantener el usufructo y, por tanto, seguir viviendo en ella.
En la práctica es como si la casa fuera suya. Podría incluso alquilarla si lo deseara. Lo que no tendrá es la propiedad efectiva de la vivienda y cuando termine el usufructo, el pleno dominio de la misma pasará a ser del comprador.
La principal ventaja de esta modalidad para monetizar el valor de la vivienda es que se obtiene liquidez por la misma sin tener que abandonarla. Esto, además, es una operación libre de impuestos si se efectúa sobre la vivienda habitual de quienes realizan la venta de la nuda propiedad.
Pero, ¿cuánto dinero se puede obtener en este tipo de operaciones? Dependerá lógicamente del valor del inmueble y de las edades de los vendedores. Vamos a ver algunos ejemplos de la sociedad de tasación Tecnitasa:
Tomando como referencia una vivienda en Madrid, hay unos precios máximo y mínimo aproximados por los que se podría vender la nuda propiedad, teniendo en cuenta la valoración del piso y el número de usufructuarios en cada caso:
Por lo general, los precios de las viviendas bajo esta modalidad de nuda propiedad pueden ser de un 30% a un 50% más bajas que su precio de mercado actual.
Así pues, si quiere conocer cuánto puede obtener por su vivienda sin dejar de vivir en ella, puede hacernos la consulta en Mas Vida. Sin ningún compromiso le visitaremos y le daremos una estimación de cuándo dinero puede obtener; bien como una renta vitalicia inmobiliaria de por vida o bien recibiendo un pago único por el valor total.