Cómo ayudar económicamente a familiares jubilados

Ahorro familiar

En el artículo de hoy queremos dirigirnos a todas aquellas personas que por diversas razones se encuentran en una situación en la que funcionan sosteniendo los pilares económicos de la familia, ya que deben encargarse tanto de su manutención, como la de sus hijos e hijas y, posiblemente, la de sus padres ya jubilados.

Mucha gente mayor en España o bien creció durante la posguerra o bien fue educada con esa mentalidad. Ahorrar era importante. Contar con algún dinero para los tiempos de “sequía” era esencial. La angustia de quedarse sin dinero era un problema. El hecho de que los padres pudieran contar con algún ahorro para dejarle como legado a sus hijos era motivo de orgullo. Ahora, el problema de las pensiones conlleva a nuevos escenarios a los que Nuestros Mayores deben enfrentarse, ya que una buena parte de estos, tiene pensiones tan bajas que necesitan del apoyo económico de sus descendientes.

Los motivos pueden ser varios: necesidad de tener cuidadores, comprar medicamentos, pagar hipotecas, o simplemente, que quieran disfrutar de su tren de vida anterior como cuando trabajaban, pero les es imposible porque ya no generan esa cantidad de ingresos.

Además, muchas personas mayores no desean que sus hijos adultos se inmiscuyan en sus finanzas. Les es difícil reconocer que han llegado esos tiempos de “sequía” para los que han estado ahorrando toda su vida. Pero la realidad es que quedarían tremendamente agradecidos al poder verse recompensados por aquellos a los que han cuidado toda la vida.

Sin embargo, esta última parte no es precisamente fácil, ya que los hijos de estas personas mayores, muy posiblemente se enfrenten a su vez a los gastos de hipotecas, impuestos, materiales y actividades de sus hijos, hobbies, comidas, viajes, etc.

Por ello, desde Mas Vida vamos a hablar de esta situación que en varias ocasiones puede resultar en un ahogamiento económico, y aportaremos soluciones para evitar esto y ofrecer ese respiro financiero que puede ser de utilidad para muchas familias.

Cuidar de tu familia y de tus padres al mismo tiempo

Los hijos que se ocupan del cuidado y manutención de sus padres ancianos, probablemente se vean atados en varias direcciones: tienen un trabajo con responsabilidades y expectativas. Es probable que estén casados y tengan a su vez hijos por los que deben velar. También tienen que atender sus necesidades, como, por ejemplo, hacer ejercicio, comer bien, tener una vida social y disfrutar de tiempo libre. Y por último… el pago de la hipoteca o del alquiler de la vivienda en la que viven.

Si sumamos a todo esto, además, la responsabilidad de tener que cuidar y ayudar financieramente a Nuestros Mayores, la situación se vuelve muy complicada. Y es que lograr un equilibrio entre todas estas cuestiones es una tarea más en esta larga lista. Es fácil sentirse desbordado.

Existen diferentes maneras de lidiar con los gastos familiares

Desde Mas Vida, ya dedicamos un artículo sobre las mejores maneras de invertir y ahorrar a medio y largo plazo en este 2020. La crisis del coronavirus está cambiando todos los paradigmas sociales y laborales, por lo que es importante tener claro un rumbo fijo de gastos mensuales. Pero, ¿Qué hay del día a día? Hay muchos gestos cotidianos y herramientas que nos lo pueden hacer más fácil. Vamos a repasar las pautas más importantes.

Presupuesto y gasto familiar

¿Cuánto dinero ingreso cada mes? Aquí tenemos el punto de partida. Luego, es preciso elaborar un listado con los gastos distribuidos por partidas:

  • Vivienda (alquiler o hipoteca)
  • Suministros
  • Impuestos
  • Alimentación e higiene
  • Transporte
  • Ocio

Las familias con hijos tendrían que añadir también los gastos relacionados con la educación y las diversas actividades y aficiones de los pequeños.

Una tabla con ingresos y gastos permitirá tener un mapa general de la economía doméstica y localizar las partidas en las que se invierte más dinero. La vivienda suele ser la que se lleva la mayor parte del presupuesto y aquí es difícil aplicar los recortes. Lo mismo ocurre con los impuestos, pero hay partidas en las que sí se puede trabajar, como son la alimentación, los suministros y el ocio.

Si se pretende ahorrar, es casi imprescindible fijarse un objetivo donde quede reflejado el plazo y la cantidad que se desea alcanzar, o poner un objetivo cualitativo como darle un buen regalo a algún familiar y estimar los gastos que puede conllevar. Es una forma de marcarse una meta y adquirir compromiso.

El ahorro en la tercera edad

¿Qué pasa cuando uno está cerca de jubilarse? Debido al sistema actual de pensiones, los ingresos pueden verse reducidos una vez llegue la jubilación, por lo que conviene anticiparse al momento y adoptar medidas de ahorro o de ingresos complementarios. Y es que, una vez llega el momento de la jubilación, es más necesario que nunca ajustarse a un presupuesto, porque, aunque se tenga la hipoteca de la vivienda pagada, existen otro sin fin de gastos que se pueden acumular, ya sean impuestos, seguros, servicios personalizados, etc.

Además de ajustarse al presupuesto y seguir los consejos básicos de ahorro en casa, los pensionistas tienen la oportunidad de disfrutar de descuentos pensados específicamente para ellos en todo tipo de ámbitos. En el transporte, el ahorro puede ser del 75%. Lo mismo ocurre con el ocio: entradas gratis o muy rebajadas en museos, descuentos en teatros, hoteles, cine… Cada vez son más y en más ámbitos: clínicas, peluquerías…

“Yo ya ahorro, pero no lo suficiente para atender los gastos de mis hijos, la hipoteca de la casa y los cuidados de mis padres mayores. ¿Qué puedo hacer? 

Como hemos repetido en varias ocasiones, el patrimonio inmobiliario es vital en la vida de los españoles.

Si tus padres ya jubilados venden su casa, ya no disponen de ella para vivir. Si permanecen en ella, tienen que seguir pagando la hipoteca o los gastos pertinentes, que dependiendo del tipo de propiedad pueden ser muy elevados. Sin embargo, existe una tercera opción conocida como la venta de la nuda propiedad de la casa, que les permite venderla y continuar residiendo en ella para siempre.

Para aquellos que todavía no conocen este concepto, tiene una explicación muy sencilla…

Cuando pensamos en la compra de un inmueble todos tenemos en mente el pleno dominio, pero ese pleno dominio está formado por dos derechos divisibles e independientes:

  • La nuda propiedad: este derecho otorga el dominio sobre un bien inmueble, pero no ostenta la posesión sobre el mismo.
  • El usufructo: Derecho por el que una persona puede usar y disfrutar del bien inmueble, bien sea por un periodo de tiempo concreto (usufructo temporal) o de por vida (usufructo vitalicio).

Cuando posees un piso en propiedad y vives en él, tienes los dos derechos. Aun cuando lo alquilas a un tercero sigues manteniendo estos dos derechos.

Sin embargo, con la venta de la nuda propiedad, lo que se hace es vender el primer derecho y mantener el segundo durante el plazo de tiempo que se considere. Para aquellas familias cuyos padres ya jubilados disponen de activos inmuebles y necesitan un respiro económico, esta opción es ideal, ya que se obtiene un importe considerable con el que pasar más desahogado la jubilación y manteniendo en todo momento el hogar. Esto, a su vez, se convierte en un respiro económico para sus hijos, ya que se desprenden de los gastos asociados a la manutención de sus padres ya jubilados.

 

¿Y quién compra la Nuda Propiedad? Normalmente suelen ser inversores y particulares con ahorros, que buscan una rentabilidad para su dinero a medio y largo plazo.

A la hora de formalizar una compraventa de este tipo ante notario hay varias opciones de pago:

  • Pago único inicial: se reciba el montante total correspondiente a la nuda propiedad de una vez en el momento de formalización de la operación ante notario.
  • Renta vitalicia: el importe correspondiente a la nuda propiedad se recibe mensualmente a través del pago de una renta por parte del inversor.

En cualquiera de los dos casos, el vendedor no solo mantiene el derecho de seguir viviendo en el inmueble, sino que, mientras viva, puede también alquilarlo o ceder su uso a terceros. Lógicamente, cualquier acuerdo de este tipo quedaría invalidado una vez falleciese.

Un aspecto fundamental en este tipo de operaciones es estar acompañado y asesorado por profesionales especializados y así poder tener la tranquilidad de haber aclarado todas las preguntas y dudas antes de la firma ante notario. Este tipo de compraventas tienen más complejidad que las convencionales y por eso hay que ser particularmente riguroso a la hora de asesorarse. En Mas Vida disponemos de un equipo de profesionales con alto grado de experiencia y especialización en este tipo de transacciones y siempre disponibles para solventar cuantas dudas y preguntas puedan surgir.

Ponte en contacto con nosotros a través de una de las siguientes vías y te ayudaremos en lo que necesites:

Email: info@aunmasvida.es

Teléfono: 910 413 840

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